miércoles, 17 de agosto de 2016

El bloqueo del escritor

¡Hola a todos! Esta tarde por fin os traigo una nueva entrada de mis luces y sombras como escritora y vengo a hablaros nada menos que del bloqueo del escritor.

Bueno, yo no es que sea una escritora muy prolífica, pues como ya sabéis, apenas tengo dos novelas publicadas. Lo que sí que puedo decir es que cuento con bastantes horas de ensayo en escritura, decenas de papeles llenos de tachones, borrones e intentos frustrados que han llenado mi papelera, horas de entrenamiento, fragmentos de historias inconclusas, voces de conversaciones dejadas a medias, etc... Por todo ello, sé lo que significa el bloqueo que se sufre cuando no se te ocurre nada, cuando no sabes cómo seguir, cuando lo que tienes ya no te convence y no tienes nada nuevo. Sí, amigos, sé muy bien lo angustioso que puede llegar a ser el encontrarte frente al papel y no saber qué diantres hacer con él, un escritor sin historia y sin palabras, ¡menuda pesadilla!
Por esa razón (y porque tras mi segunda novela me está pasando algo parecido) es que me he decidido a escribir esta entrada, para de alguna manera contaros acerca de esas "sombras" que a veces nos acechan a los que escribimos e intentamos crear cosas y que en alguna ocasión nos puede dejar en "modo pánico"




A mí me ha pasado al terminar una historia, algún cuento, relato, o como ahora, al terminar una novela e intentar comenzar otra, cuando cierras la historia, has volcado toda tu energía y creatividad en ella hasta vaciarte, cuando dejas a tus personajes ahí para siempre, pones el punto final y sabes que ahora su destino es ser revividos por la imaginación de algún lector. Es triste, e incluso alguien decía que cuando concluyes una novela es como "una pequeña muerte", y es verdad, es como terminar ese universo creado por ti y que has de olvidar para iniciar otro.
Bien, pues en esos momentos, cuando estás totalmente lleno de la historia que acabas de terminar, cuando tienes que hacer un gran esfuerzo para conseguir desconectar de ese mundo que tanto has amado, es ahí, cuando a mí me es imposible escribir otra cosa. También es verdad que ese famoso bloqueo te puede ocurrir en medio de una historia, en ese caso llegas a una especie de callejón sin salida en el que sólo puedes dar marcha atrás para ver por dónde sales.  



Cuando me pasan estas cosas intento poner distancia entre la historia anterior y yo, leer géneros variados y diferentes a los que he estado escribiendo, me alejo de los ingredientes que una vez me ayudaron a crearla (notas, fotos, música...) y busco otro tipo de entretenimiento que mantenga mi cabeza ocupada (intento reconectar un poco con mi vida social que a veces descuido mucho por falta de tiempo, doy largos paseos, salgo mucho, reparo cosas en casa, lo que sea...)  y me mantengo alejada de la escritura por un tiempo, de manera que cuando vengo a darme cuenta, la historia anterior "se ha ido" y se ha convertido en una parte maravillosa de mi vida, pero que ya no ocupa del todo mi mente como antes. Es entonces cuando me veo capaz de volver a idear, de crear otro nuevo universo e inicio la búsqueda de nuevas tramas que me ayuden a superar el famoso bloqueo.
Un método que me gusta mucho es el de la escritura automática; lo he probado, y si bien no es que sea la panacea, sí que me ha ayudado a perder el miedo a volver a escribir. Te pones delante de una hoja en blanco y escribes todo lo que se te ocurra aunque sean ideas inconexas, (algún diálogo, una descripción, una escena...), cada día, durante un rato, intentando crear un hábito sin pararte a revisar lo escrito ni las faltas de ortografía ni repeticiones, nada, porque aquí lo que intentamos hacer es estimular la creatividad y la imaginación. De esta manera perderás el miedo a la hoja en blanco, te centrarás en otra cosa y el proceso comenzará de nuevo. 
Así, poco a poco, verás como el bloqueo va desapareciendo y cuando menos te lo esperes, surgirá esa nueva idea, la semilla para tu siguiente proyecto, la idea que será tu próxima historia.