lunes, 29 de junio de 2015

Revisiones y correcciones

Bien, después de una ardua lucha entre tintas, borradores, personajes, dudas  y bloqueos, por fin has conseguido acabar tu manuscrito.
Tenemos una novela con un principio y un final y lo suficientemente madura y redonda como para hacerte sentir que está terminada.
Pues bien, una vez que hayas acabado la etapa creativa tocará corregirla, es el momento en el que habrás de refrescar tu ortografía y gramática, echar mano de un buen diccionario y zambullirte en internet en busca de toda la ayuda que encuentres y que te permita conseguir un texto lo más perfecto y pulido posible y hasta donde tus conocimientos te lo permitan.
Una vez hayamos superado esta etapa de corrección, llega el momento de encontrar un lector 0, es decir, la primera persona en el mundo, aparte de ti, que leerá tu novela.





La opinión de este lector te va ayudar a conseguir un punto de vista objetivo de tu creación, los fallos o incoherencias que tú no ves por estar, digamos que, demasiado “fusionado” con tu obra. Las tramas y subtramas, los personajes, los diálogos, la documentación que has utilizado para crear, todo debe de estar bien encajado y ha de ser lo suficientemente verosímil como para que la historia se sustente, sino correrás el riesgo de que se estrelle contra el muro de incredulidad de tu lector.
Te sugiero que elijas a alguien de confianza, familia, pareja, amigo, pero eso sí, lo bastante neutral y sincero como para hacerte ver los fallos y darte su verdadero punto de vista, si es alguien que por no herir tus sentimientos o por miedo a tu reacción maquilla su opinión o la oculta: no te servirá de nada.
Para garantizarte una total imparcialidad, y si tu presupuesto te lo permite, podrías encargar un informe de lectura en el que un profesional acostumbrado a leer y valorar manuscritos, te dé su opinión e incluso analice su valor comercial.
Su informe incluirá algo así como puntos fuertes y débiles de la historia, el tipo de lenguaje, el punto de vista del narrador, si es el correcto o no, el ritmo… La valoración que obtengas puede ser excelente y no sugerirte ningún cambio o casi ninguno, pero también podría recomendarte una restructuración total de la obra o del argumento, supresión de personajes, historia contada desde un tono o punto de vista inadecuado etc…

Y finalmente, después de todas las revisiones y rescrituras que se precisen, yo te aconsejaría que pusieras tu manuscrito en manos de un profesional que le realice una adecuada  corrección ortotipográfica y de estilo para que te asegures  un texto limpio, preciso y unificado.