martes, 30 de junio de 2015

lunes, 29 de junio de 2015

Revisiones y correcciones

Bien, después de una ardua lucha entre tintas, borradores, personajes, dudas  y bloqueos, por fin has conseguido acabar tu manuscrito.
Tenemos una novela con un principio y un final y lo suficientemente madura y redonda como para hacerte sentir que está terminada.
Pues bien, una vez que hayas acabado la etapa creativa tocará corregirla, es el momento en el que habrás de refrescar tu ortografía y gramática, echar mano de un buen diccionario y zambullirte en internet en busca de toda la ayuda que encuentres y que te permita conseguir un texto lo más perfecto y pulido posible y hasta donde tus conocimientos te lo permitan.
Una vez hayamos superado esta etapa de corrección, llega el momento de encontrar un lector 0, es decir, la primera persona en el mundo, aparte de ti, que leerá tu novela.





La opinión de este lector te va ayudar a conseguir un punto de vista objetivo de tu creación, los fallos o incoherencias que tú no ves por estar, digamos que, demasiado “fusionado” con tu obra. Las tramas y subtramas, los personajes, los diálogos, la documentación que has utilizado para crear, todo debe de estar bien encajado y ha de ser lo suficientemente verosímil como para que la historia se sustente, sino correrás el riesgo de que se estrelle contra el muro de incredulidad de tu lector.
Te sugiero que elijas a alguien de confianza, familia, pareja, amigo, pero eso sí, lo bastante neutral y sincero como para hacerte ver los fallos y darte su verdadero punto de vista, si es alguien que por no herir tus sentimientos o por miedo a tu reacción maquilla su opinión o la oculta: no te servirá de nada.
Para garantizarte una total imparcialidad, y si tu presupuesto te lo permite, podrías encargar un informe de lectura en el que un profesional acostumbrado a leer y valorar manuscritos, te dé su opinión e incluso analice su valor comercial.
Su informe incluirá algo así como puntos fuertes y débiles de la historia, el tipo de lenguaje, el punto de vista del narrador, si es el correcto o no, el ritmo… La valoración que obtengas puede ser excelente y no sugerirte ningún cambio o casi ninguno, pero también podría recomendarte una restructuración total de la obra o del argumento, supresión de personajes, historia contada desde un tono o punto de vista inadecuado etc…

Y finalmente, después de todas las revisiones y rescrituras que se precisen, yo te aconsejaría que pusieras tu manuscrito en manos de un profesional que le realice una adecuada  corrección ortotipográfica y de estilo para que te asegures  un texto limpio, preciso y unificado.


miércoles, 3 de junio de 2015

Los recursos del escritor

He estado un poco perdida estas semanas y lo siento, pero me he visto sepultada bajo montañas de trabajo que me han impedido atender el blog y seguir hablando de mis "luces y sombras" particulares.

Pero bueno, ya estoy nuevamente aquí y esta vez me apetecía hablaros de los recursos que tenemos los que aspiramos a escribir y a crear nuestros propios mundos y relatos a través de las palabras. La última vez os di mi versión personal acerca de la creación de una historia, pues bien, hoy me apetece ponerme un poco más didáctica y hablaros de los llamados recursos del escritor.

He de aclarar que el objetivo de este blog no es ser un taller de escritura creativa, sino simplemente un diario de vivencias sobre mi propia experiencia literaria para compartir con los que, al igual que yo, quieran acercarse al difícil mundo de la escritura, únicamente eso. A los que habéis leído mi perfil sabréis que no soy profesora ni correctora ni lectora profesional ni nada que se le parezca, mi trabajo es totalmente diferente y lo que sí soy es una gran  apasionada de la literatura y que la escritura es simplemente una afición que cada vez está llenando más mi vida. Eso es todo.

Dejando esto claro, ahora voy a hablaros en una forma muy esquemática de los recursos del escritor.

Bien, si buscamos la definición de los recursos narrativos y estilísticos sabremos que son una especie de técnicas de las que se vale el escritor para expresar de la forma más certera posible sus pensamientos y sentimientos y crear así su obra literaria.





Para mí, la mejor forma de enfrentarse a la escritura es leyendo mucho. Hay que leer todo lo que se pueda, no sólo los géneros y escritores que nos gustan, sino también los que nos gusten menos porque siempre se puede aprender algo nuevo, y así, ampliaremos nuestras miras con toda esa información que nuestro cerebro recaude y que nunca se sabe cuándo la podremos utilizar. Podemos disfrutar mucho de una saga fantástica de escritores en vogue, pero también aprender mucho sobre la forma en que funciona el corazón leyendo una pequeña novela intimista, o bien sumergirnos en el mundo colorido y cosmopolita de una novela chick-lit, como también aprender de los universos sociales descritos en los grandes clásicos del Realismo del siglo XIX. Si escribes, es imprescindible leer mucho, no sólo por el puro gusto de la lectura, sino porque de alguna manera lo que pretendes es crear algo que querrás que otros lean, tienes una responsabilidad tácita con tu lector, la de brindarle algo de calidad, algo que le anime a apostar por ti, que le entretenga y le evada de su realidad, por eso acude a ti y no puedes decepcionarle.

Volviendo a los recursos del escritor y hablando de ellos muy esquemáticamente yo los suelo categorizar más o menos así:

Recursos Lingüísticos
Como su nombre indica, son los relativos a la lengua en sí: la sintaxis, la semántica, léxica, las formas y tiempos verbales…

Recursos Estilísticos
Éstos tienen que ver con las técnicas que utiliza el escritor para expresarse, para definir su estilo y que hacen el lenguaje maleable a lo que cada autor busca transmitir. Como ejemplo tenemos: la metáfora, la comparación, el asíndeton, el quiasmo y un largo etc…

Recursos Narrativos
Aquí hablamos de los creadores de la narración propiamente dicha: el tipo de narrador, el tiempo, espacio, el tono, el ritmo, la información, diálogos, creación de personajes, etc…

Tanto en papel como en internet hay muchísimas fuentes al respecto, podéis investigar y estudiar todo lo que queráis sobre ellos, y por supuesto lo que más recomendaría es que os apuntéis a talleres de creación literaria en donde hay profesionales que os enseñarán a utilizarlos y os guiarán en la creación de vuestras primeras obras.

Vuelvo a insistir, es muy importante saber manejar las herramientas del lenguaje y de la narración; gracias a ellas conseguiréis traer a la realidad tanto una habitación de ocho metros cuadrados como un universo entero en medio del espacio.